Nuestra idea, un sueño
¿Qué podemos hacer para ofrecer a los niños un alimento saludable, sano y lo suficientemente atractivo como para que sean ellos mismos quienes lo pidan?
Este era el pensamiento de Diego Almallones, panadero de profesión, preocupado por el importante descenso en el consumo de pan por parte de los niños y el aumento de la obesidad infantil.
Es entonces cuando, para conseguir paliar este problema, y tras un largo proceso de I+D+I, nacen los panes de colores (rosa, amarillo, naranja y negro), o lo que es lo mismo: Pancoiris.
Qué es Pancoiris
Mediante su proceso de elaboración, Pancoiris ha conseguido dar color al pan sin añadir ningún tipo de colorante (ni artificial ni natural), ya que está prohibido su uso en panadería por el Ministerio de Sanidad.
Pancoiris solo usa productos naturales, que además de atractivo, hacen del pan un alimento mucho más nutritivo que el pan tradicional, a lo que sumamos el aporte de la sal yodada y del aceite de oliva virgen extra.
Nuestra idea, una realidad
Tras la gran aceptación entre los niños (y cómo no, de los padres) y la recepción de los pertinentes permisos sanitarios, se decide patentar el producto y su comercialización mediante Pancoiris.
Antecedentes de la invención
La premisa de Pancoiris es ofrecer siempre un producto de la máxima calidad. Por ello, controla todos los procesos, desde la materia prima o la fabricación exigiendo controles de calidad periódicos hasta la distribución.
Estudio de consumo
El pan es un alimento indispensable en nuestra dieta, especialmente en la de los niños. Según un estudio realizado por la Dra. Rosa María Ortega, catedrática de nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, los niños que comen más pan tienen menos sobrepeso, dietas más equilibradas y registran mejores indicadores de riesgo cardiovascular que los que consumen menos pan.